Nuestra selección de verano con Cantine Laszlo
Laszlo Marie Badet fue modista en los talleres de Chanel antes de convertirse en chef en París y crear Cantine Laszlo. Te presentamos su guía para vivir el verano en La Roca Village: qué ponerse, cómo vestir la mesa y por qué ambos van siempre de la mano.
Sueño mediterráneo
Una camisa blanca oversize, un pareo anudado de mil formas distintas, cerámicas que atrapan la luz. Piezas esenciales que transmiten la ilusión de unas vacaciones infinitas.
Te gustará
Mesa siciliana
Un mantel elegido con intención. Flores de la terraza. Para Laszlo, la mesa es un acto creativo. Hierro fundido en colores vivos y esmaltes cerámicos que cuentan historias.
Prepara el escenario
Un mosaico de sabores
Laszlo cocina como viste: con instinto, color y contraste. Los estampados llenos de carácter dialogan con cuencos de cerámica hechos a mano. Así es el verano, en el punto de encuentro entre la moda y la gastronomía.
El arte de combinar
Dale un twist
“Una mesa bonita no la crean solo los objetos que hay en ella. La crean, sobre todo, las personas que se sientan a su alrededor”, Laszlo Marie Badet
IN CONVERSATION WITH LASZLO BADET
Modista, creativa culinaria y una de las voces más cautivadoras de la escena gastronómica parisina. Laszlo Marie Badet se formó durante casi diez años en los talleres de Chanel antes de llevar sus manos a la cocina. Hemos hablado con ella sobre el hilo que une el oficio de couturier, la buena mesa y el arte de vestirse para disfrutar del verano.
Sobre sus raíces
Suiza de nacimiento, parisina por elección. Laszlo dejó el campo a los dieciocho años para entrar en los talleres de Chanel, llevando consigo una infancia moldeada por la naturaleza, la creatividad y dos padres artistas. Casi una década en la maison le enseñó el valor del tiempo, la lealtad y la precisión invisible: pequeñas abejas cosidas a mano en la parte superior de las aberturas de las faldas, esquinas biseladas, ojales bordados a mano. París se convirtió en su hogar; Suiza siguió siendo su cimiento.
Sobre la relación de la costura y la cocina
Para Laszlo, cocinar es alta costura con un material distinto. El gesto es el mismo: paciencia, atención al detalle, amor por los materiales y el placer de crear algo con las manos. La comida, dice, es la forma más natural que tiene de expresar afecto: un acto de generosidad, confianza y hospitalidad que acompaña cada momento de la vida.
Su estética es:
Instintiva y sencilla, generosa y alegre, atenta y delicada. Trenzada, retorcida, plegada.
Entre sus favoritos del verano…
Un pareo anudado de mil formas distintas. Una camisa blanca de algodón. Un bolso divertido que solo aparece en vacaciones. Unas horquillas inesperadas. Compra según la emoción y el encuentro, mezclando segunda mano con piezas nuevas, siempre práctica, nunca con prisa.
Sobre el arte de vestir la mesa
La presentación es casi tan importante como lo que hay en el plato. Se debe cuidar cada detalle: un mantel, una copa, unas flores. Colecciona portavelas Stoff Nagel, atesora las piezas de plata de su abuela italiana y siempre viaja con velas. Si tuviera que elegir un solo elemento, serían las flores. Y después, siempre, un buen aceite de oliva y fleur de sel.
De La Roca Village
Lo que más recuerda es la calma. La luz, la tranquilidad, la comida deliciosa: desde la paella de marisco de Cèntric hasta los pasteles de Gassó a la sombra de un árbol. Un lugar para pasear, donde la moda y la gastronomía conviven con una naturalidad extraordinaria. Se fue con ganas de volver con su hermana y sus sobrinos, tomarse su tiempo, comprar sin prisas y disfrutar de un día precioso.